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El 25 de mayo marcó un antes y un después en la re confirmación de la lista de suscripción ¿no crees?

Durante los meses previos a la llegada del día «D», foros, redes sociales y blogs se hicieron eco de un temor generalizado al RGPD y a esta fecha: el 25 de mayo.

La semana del 25 recibí e-mails con asuntos como este: “OJO. Esto se acaba”, “No te voy a escribir más” ó “Quedan 48 horas para eliminarte”. (Reconozco que con este ultimo llegué a temer por mi vida).

Parecía que el mundo llegaba a su fin. Que no había nada más allá de este día.

La realidad es que el 26 de mayo fue un día cualquiera en nuestras vidas. No pasó nada. Y en el mejor de los casos alguien envió algún tímido e-mail solicitando la aceptación de su política de privacidad.

También hubo empresas (empresas grandes) que únicamente informaban que habían actualizado su política de privacidad.

Sin embargo, tu y yo que somos dos autónomos con grandes sueños teníamos la obligación de recabar el famoso consentimiento expreso de nuestros suscriptores si queríamos poder seguir teniendo contacto con ellos.

Todo esto tiene una explicación legal y te lo voy a contar en este artículo si te quedas.

Por otro lado, he observado a especialistas en protección de datos que literalmente han metido el miedo en el cuerpo aprovechando las duras sanciones que establece el RGPD para vender sus servicios. Y no me parece justo. Lo digo abiertamente en público, y puede que me gane enemigos, pero asustar a la gente (por no llamarlo de otra manera) no es una técnica de venta demasiado honesta.

A día de hoy sigue existiendo mucha confusión sobre la aplicación del Reglamento y sobre como tiene que actuar el responsable de una web.

La preocupación de la mayoría ahora es saber si podemos enviar el correo de re confirmación a nuestra base de datos una vez pasado el día «D».

Mucha gente ha borrado toda su lista de suscriptores porque “no les ha dado tiempo a enviar el mail pidiendo el consentimiento expreso antes del 25 de mayo”.

Es un desastre.

La desinformación o información confusa es la que ha llevado a esta situación. Y el miedo ha enviado todos esos contactos directos a la papelera.

 

Enviar e-mail para re confirmar la lista de suscripción.

 

Siempre lo digo, el RGPD nos pone en bandeja una herramienta más para ofrecer una mayor confianza y seguridad a nuestros clientes y suscriptores.

La filosofía de la normativa es que como responsables del tratamiento de datos seamos conscientes del uso que hacemos de los datos de las personas que nos lo confían. El Reglamento Europeo también persigue acabar con el SPAM.

En definitiva, mi opinión es que el RGPD, nos aporta grandes ventajas para nuestra estrategia de e-mail marketing.

De todas formas, visto el revuelo generalizado con el borrado de bases de datos, me preguntaba si el RGPD realmente prohíbe  enviar el email solicitando la reconfirmación del consentimiento después del 25 de mayo y lo he estado investigando 🙂

¿Se puede enviar hoy un email a la lista solicitando que nos den su consentimiento para seguir enviando publicaciones del blog y ofertas de nuestros servicios, productos o infoproductos?

Si puedes, incluso si se trata de comunicaciones comerciales. PERO, (y en todo siempre hay un pero) SÓLO PODRÁS ENVIAR INFORMACIÓN COMERCIAL SIEMPRE Y CUANDO LA RELACIÓN CON TU SUSCRIPTOR HUBIERA NACIDO PARA ESA FINALIDAD Y PUEDAS PROBARLO.

Para que te quedes aún más tranquilo, voy a dar respuesta a esta pregunta basándome en la legislación aplicable con un enlace directo a la misma para que puedas comprobarlo.

 

RGPD: pedir el consentimiento expreso, específico y verificable.

 

Por una parte, tenemos el RGPD que nos obliga a recabar el consentimiento expreso, específico y verificable.

Así en los artículos 5 y 7 del RGPD se regulan los principios relativos al tratamiento de los datos y las condiciones para que el consentimiento sea válido.

Como regla general, en el RGPD se establece que:

  • Los datos personales deberán recogerse para una finalidad específica e informada previamente. Y que el ulterior tratamiento de tales datos que no podrá ser diferente a la finalidad informada.
  • El responsable de los datos deberá poder acreditar que recabó el consentimiento de forma expresa mediante un acto positivo por parte del titular de los datos (para la finalidad específica que indicaba antes). Es decir, que sea verificable.

Hasta aquí tenemos claro que el Reglamento obliga a recabar el consentimiento en esas condiciones.

Por tanto, si antes del 25 de mayo los suscriptores que se dieron de alta en tu lista no dieron su consentimiento como indica el Reglamento tendremos que volver a pedir que nos faciliten sus datos en esos términos.

Pero el Reglamento no dice nada sobre los envíos electrónicos.

Entonces, ¿se puede o no se puede enviar e-mails a los suscriptores después del 25 de mayo? ¿podemos enviarle el e-mail solicitando la re-confirmación de sus datos para una finalidad específica después del 25 de mayo? ¿Estamos haciendo algo ilegal si enviamos e-mails después de la fecha límite?

La realidad es que es un tema que genera muchísima incertidumbre porque la normativa no lo regula claramente y la propia AEPD (Agencia Española de Protección de Datos) tampoco lo aclara en las guías de su web.

Pero las leyes están para interpretarlas y, en mi opinión, podemos encontrar respuesta a esas preguntas en la LSSI (La Ley de Servicios de Sociedad de la Información y comercio electrónico, que con el RGPD parece que se ha quedado olvidada pero sigue en aplicación).

 

LSSI: Las relaciones comerciales electrónicas.

 

La LSSI regula las relaciones comerciales electrónicas y exige la autorización previa del usuario para recibir información comercial de tu marca vía mail.

  1. Esto se regula en el artículo artículo 21 LSSI, que prohíbe expresamente enviar comunicaciones comerciales electrónicas que previamente no hayan sido solicitadas o expresamente autorizadas por sus destinatarios.
  2. Como excepción, el art. 21 dice que cuando exista una relación contractual previa con el destinatario siempre que el prestador hubiera obtenido de forma lícita los datos de contacto del destinatario y los empleara para el envío de comunicaciones comerciales referentes a productos o servicios de su propia empresa que sean similares a los que inicialmente fueron objeto de contratación con el cliente.
  3. En cualquiera de los casos, el responsable del tratamiento (es decir, tú) deberá facilitar al destinatario la posibilidad de oponerse al tratamiento de sus datos con fines promocionales mediante un procedimiento sencillo y gratuito, tanto en el momento de recogida de los datos como en cada una de las comunicaciones comerciales que le dirija.

 

Por tanto, mis conclusiones son:

  • Si son suscriptores que alguna vez te contrataron o te compraron un infoproducto: Puedes enviarle tranquilamente e-mails (incluso comerciales) siempre que cumplas lo dicho en el segundo punto.
  • Si son suscriptores que se dieron de alta en tu lista porque descargaron tu lead magnet, una guía, ebook, curso gratuito: Puedes enviarles e-mails, pero lo más aconsejable por abogados especialistas en protección de datos es que les vuelvas a solicitar su consentimiento a través de un formulario que cumpla con la normativa (me refiero al check box y a la primera capa de información) y si no lo confirman, eliminarles de tu lista. Eso sí, no era absolutamente imprescindible hacerlo antes del día «D».

 

Si pasado el día 25 de mayo no has enviado el “fatídico” mail de re suscripción, todavía puedes enviarlo conforme a la normativa que he comentado en este post.

Y si quieres seguir recibiendo mis emails y no has confirmado tu consentimiento para que siga enviandote mis contenidos, haz click en el email que te he enviado 😉

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